Mostrando las entradas con la etiqueta Guerra en Irak. Mostrar todas las entradas
Mostrando las entradas con la etiqueta Guerra en Irak. Mostrar todas las entradas

domingo, 13 de diciembre de 2009

La carroza negra de Bush

Por Ramsés Ancira
Un reportaje periodístico, elaborado a partir de entrevistas, referencias a páginas de Internet, documentales y la experiencia del propio autor, Federico Campbell Peña, tanto en su carácter de periodista como de activista por la paz, alcanzó la categoría de libro con el título La carroza negra de Bush.

Es una parte de la historia de la guerra en Irak, a partir del enfoque de los objetores de conciencia, de familiares de jóvenes muertos, particularmente latinoamericanos y mexicanos.

Es la historia de soldados que consideran que su cobardía no fue haber decidido dejar de participar en una guerra desproporcionada e injusta, basada en contratos del Pentágono a empresas cuyo negocio es administrar contratos de mercenarios, sino el haber aceptado enrolarse con la promesa de estudios universitarios o de regularizar la situación migratoria de ellos mismos o de sus familiares en los Estados Unidos.

"Fui un cobarde no por dejar la guerra, sino por ser parte de ella en primer lugar", es una de las frases que sintetiza el espíritu de esta obra.

La carroza negra de Bush
tiene en su reparto de personajes a Cindy Sheehan, Fernando Suárez del Solar y Susana Aguayo, progenitores los dos primeros de soldados muertos y la tercera, protagonista de un intenso trabajo diplomático
para convencer de que no tenía ningún sentido tener en filas a un soldado que se negaba a cargar de balas sus metralletas, porque no veía ninguna justificación para matar.

Es un reportaje a la memoria de Alexander Arredondo, José Ángel Morales Garibay y Jesús Alberto Suárez del Solar. Por lo menos de este último hay pruebas de que no solo murió en el servicio de un ejército que lo discriminaba, sino que intentó hacer parecer su muerte como resultado de un enfrentamiento con el "enemigo", cuando en realidad fueron bombas estadounidenses las que lo destrozaron.

Es la historia de éxito de Jen Hogg., Kile Snyder, Katherine Jashinski y Ehren Watada, entre otros personajes que se negaron a seguir sirviendo en una guerra injusta y son el estandarte de movimientos antibélicos.

En las páginas de La carroza negra de Bush, Campbell Peña sobrepone su oficio periodístico a su activismo por la paz y evita las consideraciones personales. Le basta seleccionar fuentes como Democracy Now, www.codepink4peace.org, www.aguayodefense.org o estadísticas reportadas por agencias internacionales de noticias como AP y Reuters para informarnos y convencernos de que por mucho que se les adorne, las guerras sólo destruyen.

Otro de los enfoques destacados en el libro, aunque en la primera edición no se presenta la traducción de los documentos en inglés, tiene que ver con
las limitaciones periodísticas para reflejar la realidad de la guerra: la censura que impide ver los cuerpos destrozados de los muertos o los rostros desfigurados de los sobrevivientes.

La carroza negra de Bush es un libro que cumple con el aforismo Si lo bueno es breve, dos veces bueno. Se requieren muy pocas horas para dar lectura a las 82 páginas de texto efectivo. No hay adornos literarios, descripción de ambientes o consagraciones personales, sólo datos.

La presentación en la Ciudad de México tuvo lugar el 12 de diciembre de 2009 y continuará por una docena de ciudades mexicanas y de los Estados Unidos. Para obtener una copia de la edición de autor puede contactar en fueratropasdeirak@yahoo.com.mx


sábado, 1 de diciembre de 2007

Leones por Corderos, Lions for Lambs. UNA PELÍCULA IMPRESCINDIBLE

Meryl Streep, Robert Redford y Tom Cruise, una leona y dos leones haciendo cine en un país de corderos


A Estados Unidos le tomó bastante menos de cinco años terminar con la Segunda Guerra Mundial, en Afganistán lleva 6, en Irak sigue la cuenta después de superar el millón de víctimas entre civiles y soldados y todavía hace balandronadas en Irán sin que haya una sociedad suficientemente interesada en parar la masacre. Manadas de leones son conducidas por corderos a la guillotina y se dejan matar sin desplegar las garras.


Tal vez la película dirigida por Robert Redford es tan atractiva porque nos da el sermón que muchos quisiéramos pronunciar, tal vez porque los cinéfilos no dejamos de sorprendernos por esa Meryl Streep que envejeció en la serie de televisión Holocausto,(Marvin J Chomsky 1978) que tuvo que decidir cual de sus dos hijos debía ser entregado a los hornos nazis en La Decisión de Sophie (Alan J Pakula 1982) y que fue una tremenda villana en El Diablo Viste de Prada (David Frankel 2006).


O tal vez porque sabemos que Robert Redford es mucho más que uno de los galanes icónicos del siglo XX; un entusiasta propagandísta del cine independiente, creador del festival Sundance y un hombre que cree en el cine como herramienta para formar conciencias.


Luego Tom Cruise, el envidiado ex-esposo de Nicole Kidman, en el papel de un Senador Republicano, niño bonito salido de Harvard, experto en inteligencia militar de lo que debería ser, pero que nunca es, al que no le importan ni concede la menor experiencia a los mismos errores cometidos en Vietnam 40 años atrás.


Y finalmente un negro y un mexicano, dos jóvenes que no se sienten dignos del Sueño Americano, que creen que al menos deben hacer una tregua en sus vidas para merecer la Universidad y sus estudios de Ciencia Política.


Tres historias paralelas, en el cubículo de un catedrático, la oficina de un senador y una base militar equipada con los aparatos más modernos de metereología y visión nocturna que de nada valen cuando un pueblo se resiste a ser ocupado.


Leones por Corderos. Una reflexión sobre los medios de comunicación para los que la guerra no es más que una noticia en la base de la de pantalla mientras nos enteramos de los escándalos de la actriz de moda.


No es una película de suspenso, no tiene efectos espectaculares ni grandes emociones. A muchos no les gusta, de más de seis mil personas que la han calificado en Internet Movies Data Base, son los cinéfilos menores de 17 años los que más la han valorado.


Son los mismos que ya están hartos de los políticos y de la política, que han llegado a la conclusión de que no se puede luchar contra el sistema, que todo se corrompe y no tiene remedio; que hay que disfrutar el momento, las fiestas y las fraternidades estudiantiles porque en todo caso ya llegará el momento de corregir si fuera necesario.


Leones por Corderos podría ser fácilmente una obra de teatro, un ensayo sobre la paz o una miniserie de televisión, pero tenemos la fortuna de que es una extraodinaria película escrita por un joven valor de Hollywood Matthew Michael Carmahan, lo que facilita su revisión.


No espere grandes cosas. Una sola, pero importante ¿de que lado se colocaría usted? Se puede elegir entre ser León o Cordero. Eso sí, no espere a que se haga la versión en DVD o la transmitan en HBO. Es cine-periodismo, es arte emergente. Es una película para ver hoy.

Una kathedra en un minuto

Código

¿Quiéres un anuncio como este aquí, escribe a ioninsurgentes@gmail.com

Entradas populares del mes

Cartelera DVD

Otros artículos que pueden gustarte

Búsquedas personalizadas

Búsqueda personalizada

Seguimiento de Ad Sense

Un libro indispensable

Un libro indispensable
que nos cuenta detalles de la guerra del PRI contra la sociedad civil

Entradas populares