Mostrando las entradas con la etiqueta guerra contra las drogas. Mostrar todas las entradas
Mostrando las entradas con la etiqueta guerra contra las drogas. Mostrar todas las entradas

sábado, 7 de mayo de 2011

Crónica de la Marcha mxhastalamadre en el DF: Oportunismo perredista

Marcha por la Paz y la Justicia. Día dos.
La mañana de hoy la Marcha por la Paz y la Justicia comenzó tomando un desayuno en la Ayudantía Municipal de Coajomulco. Mientras todos los participantes tomaban los cafés de olla, atoles y tacos, que la hospitalaria comunidad ofreció, el poeta Javier Sicilia daba la rueda de prensa. Ya que estuvo todo listo, se agradeció por toda la ayuda recibida. La marcha partió sumándose a ella representantes de Coajomulco.

El fresco del día terminó de despertar a los que todavía tenían el ánimo somnoliento. Todo el trayecto se vio el apoyo de los automovilistas que pasaban por la autopista, quienes tocaban el claxon repetidamente o levantaban el dedo pulgar en señal de aceptación. Llegando a Tres Marías, hubo buen recibimiento por parte de la gente, quienes aplaudieron cuando entró la marcha. Todos aprovecharon para descansar un rato, unos para conseguir el periódico con las noticias del día, refrescarse o comer algo.

De Tres Marías siguió la caminata, después de un tiempo, se sentía el rigor de tanto andar. Una joven leía poesía en voz alta, otros dialogaban sobre la situación del país, sobre la marcha misma, sobre cotidianidades; se percibía a una ciudadanía dispuesta a participar en los asuntos de interés común, con diversas propuestas y opiniones, pero lista para el intercambio.

Fue hasta llegar al Km 49 donde se tomó otro descanso. Durante todo el camino hubo puntos donde se ofrecía agua, bebidas hidratantes, naranjas o dulces, para evitar la deshidratación.

En el límite entre Morelos y el Distrito Federal se prendieron los ánimos. Ya en territorio capitalino, se sumaron a la vigilancia y seguridad los policías de tránsito de la zona. Destacaba su presencia por las llamativas casacas amarillo fosforescente que portaban, caminaron en una fila paralela a los contingentes, únicamente separados por el cordón de seguridad. Aparte de dirigir el tránsito vehicular, observaban y documentaban el hecho social; algunos tomaban fotografías de la caravana.

Cerca del kilómetro 43, se mencionó con el altavoz que se había unido un grupo de personas que vestían insignias del PRD, y se les pidió que voltearan sus camisetas o se las quitaran, explicando que se trata de un movimiento ciudadano, al cual se pueden incluir, pero como ciudadanos; no como representantes de algún partido político. Se escucharon unas voces de reproche y algunos los llamaron oportunistas, pero los mismos marchantes pidieron respeto para estos, argumentando que comprenderían la situación, y recalcando el carácter pacífico de la marcha.

A esta altura, ya se percibía el cansancio de todos después de horas de andar bajo el rayo del sol. En el kilómetro 42 se hizo una última escala antes de llegar a Topilejo, Ahí los habitantes de Tlalpan los esperaban con un refrigerio. Oscar, quien lleva consigo una bandera multicolor por la paz, hizo sonar un caracol e hizo una ofrenda con incienso y hierbas, que simbolizan los elementos de la naturaleza, pidiendo un buen augurio para la marcha. Ahí realizó una especie de limpias o de purificaciones a algunas personas que se acercaban. A los que le preguntaban que para qué servían, les respondía “ya lo notarás tú mismo” y afirmaba que hasta se quita el cansancio.

Saliendo de ahí, se agradeció con aplausos la buena recepción, y todos los participantes subieron a los autobuses de apoyo por un breve tramo antes de llegar a Topilejo. Mientras se descendía de los autobuses y cada quien recuperaba sus pertenencias, se rompió el silencio con música de banda: Llegó una comitiva del lugar para dar la bienvenida a los marchantes. Tocaron entre otras canciones, el corrido de Gabino Barreda y en medio de la música, las flores y los globos, el ambiente se tornó festivo; unos bailaban, otros cantaban, mientras se avanzaba rumbo a la plaza del pueblo.

Las calles están adornadas con moños blancos, Topilejo sale a las calles para recibir y sumarse a la caravana. Está todo listo para escuchar los discursos. Una oradora del lugar, menciona que en la plaza, llena en toda su capacidad, se encuentran personas que normalmente no participan en mítines, para no hacerles el juego a los políticos y gobernantes, pero que asistieron a este evento porque confían que se trata de una movilización ciudadana, sin intereses de grupos o partidos.
Daniel Pineda subdelegado de Tlalpan dijo que él hablaba no como subdelegado, sino como un ciudadano más, que estaba en contra de la violencia que se ha instaurado en el país, y se manifestó a favor de la educación y la cultura como medios para obtener la paz. Respecto a esto, expresó que se quiere construir un instituto tecnológico en Topilejo, e hizo un llamado al delegado de Tlalpan, y al jefe de gobierno capitalino, para que donaran un terreno (propiedad del Gobierno del Distrito Federal) para poder llevar a cabo dicha obra.

En su intervención, Javier Sicilia habló del movimiento, y reiteró lo que ha venido diciendo desde el inicio; que no se trata de un movimiento político o partidista, sino de la suma de las exigencias y voluntades ciudadanas, con el propósito de restaurar el tejido de la nación, desgarrado por la violencia y la muerte de 40000 personas.

La comunidad de Topilejo le agradeció a los ciudadanos que marcharon desde Cuernavacala la invitación a participar en este evento, y en un acto simbólico le entregó a Javier Sicilia un bastón de mando.
Una oradora mencionó que tenemos que unirnos como sociedad, ya que desconfiamos de las autoridades y de las institucionesCuernavaca, en honor a Juan Francisco Sicilia y sus amigos. La idea es rescatar la memoria histórica, no olvidar o acostumbrarse al holocausto que se está dando en nuestro país.

En distintas ocasiones se repitió que “estamos hasta la madre” de esta situación, por lo que se convoca a los ciudadanos a participar en la marcha, y se reiteró que es silenciosa porque es por la paz. Javier Sicilia agradeció a Topilejo la calidez de la rcibida. Habló de que las instituciones, empezando por los partidos políticos han sido omisas respecto a la problemática que estamos viviendo, lo que ha permitido el envilecimiento y matado el sentido de dignidad.

Mencionó que se le había informado que hubo un incidente en Orizaba, Veracruz, sitio donde transitaba la Caravana Paso a Paso por la Paz, marcha de migrantes que se espera que se integre el día 8 de mayo. Se reportó que un grupo de criminales intentaron secuestrar a una muchacha, lo cual se pudo evitar porque las personas y la prensa que ahí se encontraban presionaron, hasta que llegó la policía municipal. Señaló que hasta ese momento no habían llegado otras autoridades o comisiones de derechos humanos. Pidió a los medios que estaban presentes apoyar con la difusión de este hecho.

Un joven de Topilejo, Rafael Pérez, en su participación dijo que el motivo que nos reunía era detestable, pero que justo en las situaciones precarias es donde se encuentran los grandes hombres, e hizo referencia a los movimientos de 1910; a la matanza de vasconcelistas en 1930 y al movimiento estudiantil del 68.

Dijo que en este desgraciado y desgarrado país, nos vemos unos a los otros con desconfianza, por lo que es necesario organizar una desobediencia civil, basada en el entendimiento pacifista, y tiene que ser de esta manera; por la crisis de credibilidad que atraviesan nuestras instituciones, ya que la clase política ha sido incapaz de reducir las cifras de pobreza extrema y de satisfacer las necesidades de cultura, educación y trabajo digno, lo que crea las condiciones para que la violencia y la marginación sean la vía de subsistencia para muchos.

En otra intervención, se reafirmó lo antes dicho, y se explicó que es nuestra labor de ciudadanos asumir responsabilidades para conducir a nuestro país; labrar el futuro, que queremos, pero sobre todo nuestro presente, para que México deje de ser una promesa inconclusa. Se dijo que una sociedad organizada e informada, con verdaderos ciudadanos capaces de tomar las calles, es lo que se necesita para exigirles a las autoridades que cumplan con sus obligaciones.

Después se le dio espacio a los familiares de las víctimas que estuvieron presentes; quienes con sus denuncias y el análisis que hicieron de la realidad del país, conmovieron a los presentes al punto de las lágrimas.

Se dijo que al pueblo mexicano nos unen las lágrimas, el miedo y el dolor. Al poeta lo llamaron “nuestro hermano” y dijeron que todos lloramos la muerte de su hijo, que es “nuestros hijos” y los “hijos de todos” y se le dio un “abrazo anónimo”, es decir, un abrazo de la gente; de todos.
A la clase política se le dijo que no sólo son culpables los autores materiales de estos crímenes, sino que ellos también por omisión o negligencia. Y se les lanzó un cuestionamiento, dirigido a sus conciencias, para que reflexionen sobre lo que han hecho y dejado de hacer para que los hijos de esta nación estén muriendo en una “cosecha de sangre”

A nombre de los jóvenes de Topilejo, en particular de la Preparatoria Otilio Montaño, se le regaló un cuaderno al poeta Javier Sicilia, para incitarlo a que siga escribiendo su poesía, lo que hizo que sonaran las palmas de toda la audiencia.

Al final del acto se llamó a adquirir un compromiso como sociedad civil, para no permitirnos caer en la indolencia y el olvido. El padre de una víctima mencionó que no podemos confiar en las autoridades, ya que el gobierno y los criminales se han compenetrado.

Esta guerra no ha arrojado resultados positivos; por el contrario, no se han reducido ni el narcotráfico, ni el consumo de drogas.

Al término del evento, se invitó a comer a la caravana, y concluyó con un acto cultural. En el campamento que proporcionó la comunidad, hubo una alegre fiesta con comida, música y baile. Los que estaban muy cansados se recostaron para estar listos al día siguiente.

(Narda Fragoso Andrade)

miércoles, 27 de octubre de 2010

El Infierno. Crítica ¿Cinematográfica?



Con armas de alto poder apuntándote a la cabeza y sin posibilidad de escape, cualquiera confiesa las cosas más terribles, hasta que tu hermana ex procuradora estaba al servicio del crimen organizado. Esta es la realidad de todos los días en México y algo similar a manera de cuento trágico es la que presenta Luis Estrada en El Infierno, tercer largometraje en tres sexenios consecutivos que muestra la realidad de nuestro país en formato de tragicomedia.

Con Damian Alcazar como protagonista de las tres películas, Luis Estrada nos contó primero una historia para darnos idea de como el PRI



se enriquecía mediante la permisividad para hacer negocios con los negocios ilícitos como el lenocinio, o la asignación de contratos de obra pública a cambio de comisiones para el Partido.

Posteriormente, en Un Mundo Feliz, nos presentó una alegoría del gobierno de la pareja presidencial. Un mundo en el que todos eran poseedores de una casa y un changarro que aparentemente les hacía vivir en un mundo perfecto. ¿TODOS?

En su tercera obra, muy cercana a la verdadera memoria que dejará México a las futuras generaciones, nos acerca a El Infierno, que a pesar de toda su violencia es menor comparada a la que se vive en Ciudad Juárez, mucho menos sangrienta y con un final tal vez más feliz que la vida real, pues al menos en la película muchos de los asesinos no quedan impunes.

Los personajes de El Infierno son un buen prototipo de los millones de latinoamericanos que van y regresan deportados de los Estados Unidos; de las decenas de miles de mexicanos que se dedican al narcotráfico porque no ven otra forma de escapar de la miseria. Mientras tanto, san Miguel Narcangel es el reflejo de una buena parte del territorio nacional ¿en qué porcentaje? Imposible saberlo, pero quizá no sería exagerado decir que de al menos 400 mil kilómetros cuadrados, o en otras palabras, conservadoramente, del 20 por ciento de la superficie del país.

El Infierno Ficha Técnica (México, 2009)

Director: Luis Estrada
Actores: Damián Alcázar, Joaquín Cosío, Ernesto Gómez Cruz, María Rojo, Daniel Giménez Cacho.
Guión: Luis Estrada y Jaime Sampietro
Productores: Luis Estrada
Música: Michael Brook
Fotografía: Damián García
Género: Drama
Edición: Mariana Rodríguez
Duración: 143 min.

Para hacerla más creíble, no faltan los retratos del presidente Felipe Calderón, las historias de policías contratados como informantes del “Narco” y las alusiones a los festejos del bicentenario. De hecho la película fue realizada con fondos públicos destinados a realizar películas que hicieran referencia al bicentenario. Quién sabe si alguien no se arrepintió de este subsidio.

Es el retrato del México que ni nos honra, ni nos conviene, pero que no por eso deja de ser menos realista. Es la realidad que a nadie se le ocurre como transformar, a menos que demos por buena la actitud de los grupos paramilitares que hacen el trabajo de la PGR y dan a conocer cómo funciona el crimen organizado, mientras la dependencia se ocupa de comprar periodistas a ver si nos convencen de que el único malo de a deveras es el hermano del gobernador michoacano.

Una kathedra en un minuto

Código

¿Quiéres un anuncio como este aquí, escribe a ioninsurgentes@gmail.com

Entradas populares del mes

Cartelera DVD

Otros artículos que pueden gustarte

Búsquedas personalizadas

Búsqueda personalizada

Seguimiento de Ad Sense

Un libro indispensable

Un libro indispensable
que nos cuenta detalles de la guerra del PRI contra la sociedad civil

Entradas populares