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lunes, 25 de febrero de 2013

18:30 Metrobús a Indios Verdes, antesala del infierno

C. Miguel Ángel Mancera

Jefe de Gobierno de la Ciudad de México

Deseo escribir esta reseña en la  manera del  género epistolar a fin de que mas allá de la catarsis de una  queja compartida se convierta en alguna acción de gobierno que cese definitivamente  lo que,  muchos coincidirán conmigo, es lo peor de la Ciudad de México, el Metrobús  con dirección a Indios Verdes a las seis de la tarde.

Anticipo la conclusión de que todo monopolio es dañino y si es del Estado, no por eso es menos trágico. Darle a una sola empresa, privada o pública el derecho al transporte colectivo de pasajeros, puede ser potenciador de una tragedia.



El pasado miércoles 20 de febrero de 2013 ingresé a la estación La Piedad del metrobús alrededor de las 18:30. Apenas traspasé el torniquete,  con mis últimos cinco pesos de crédito en la tarjeta,  me arrepentí y pensé que lo mejor era salir e intentar encontrar un taxi. Había cuatro o cinco filas compactas de personas queriendo ingresar.

Durante los primeros cinco minutos me entretuve escuchando la conversación de unos visitantes brasileños que comparaban el transporte con el de Sao Paulo, que al parecer tampoco es muy bueno pero no llega a lo trágico.

Con una razonable espera de un minuto en promedio pasaba un Indios Verdes, un Tepalcates, otros dos Indios Verdes y un Tepalcates. Sin embargo era inútil, una sólida barrera humana hacía imposible que ingresara un solo pasajero.

Absolutamente inútil la línea amarilla que marca la distancia prudente entre el anden y el vacío. Casi resultaba sobrehumano el esfuerzo por aferrarse al dintel para no ser arrojado por la masa al paso del siguiente vehículo rojo.

Al cuarto Tepalcates pensé que tal vez ayudaría avanzar a a la siguiente estación, que por estar más cerca del transbordo con la línea nueve, podría hacer más fácil el acceso. Así lo hice pero resultó casi inutil.

En Chilpancingo fue mucha menos gente la que descendió que la que subió. Campeche y Sonora me mantuvieron oprimido contra la puerta. Legendaria es la queja de las mujeres ante la apretura de cuerpos. El pudor masculino tal vez sea la causa de que no se hable de esto con la debida frecuencia, pero la verdad es de lo más repulsivo no saber como girarse de manera que los genitales del pasajero de al lado no coincidan con los propios. Así de gráfico para describir lo prácticamente imposible que resulta moverse en cualquier dirección.

No se diga la gente que por razones de trabajo tiene que viajar con una mochila con sus herramientas o libros, el compartir el transporte  raya no en lo inmoral, sino en una medida de higiene en el transporte que no sería aceptable en ningún país civilizado. 

Al llegar a Obregón, justo enfrente de ese símbolo de la corrupción que fue la SETRAVI, negocié con un pasajero intercambiar posiciones para poder descender. Casi no se pudo mover. El caso es que confiado en  la distancia entre el vehículo y el anden, como pude di un paso hacia afuera y casi sin saber como me encontré con la pierna derecha  hundida hasta la ingle y el otro sobre el cemento del anden.

Alcancé a percibir que en el tumulto dos personas reaccionaron en mi ayuda, una mujer gritándole al chofer para que no avanzara (lo que mínimo hubiera tenido como consecuencia la pérdida de una pierna) y otro que me tendió su mano para levantarme casi en vilo.

Avance unos pasos y me senté en una de las bancas metálicas. La pierna izquierda me brincaba incontrolable mientras sentía la derecha crecer como si fuera la de un elefante. 

Más tarde me dijeron que debí hacer valer el seguro de viajero, pero ni hay información en los andenes, ni ninguno de los policías me ofreció ayuda y los periodistas tenemos una especie de obsesión de llegar en la condición que sea al lugar donde tenemos asignada una nota. Casi arrastrándome atravesé Insurgentes y llegué al lugar de la conferencia donde pude comprender porque México es el paraíso para algunos banqueros (recaban millones de Euros en las universidades privadas del Opus Dei, a las que no se les cobran impuestos y los colocan en préstamos con intereses del 200 por ciento más IVA) pero esa es otra historia

De los cinco o seis amigos a quienes les comenté lo que me había sucedido, tres me reportaron que sufrieron accidentes en el metrobus o conocían a alguien que había sido víctima de algo similar.

Como sea debe haber una manera de que se bajen el altísimo riesgo que sufrimos los pasajeros. ¿Y si los andenes estuvieran al ras del piso? ¿O eso bajaría las comisiones por publicidad? Tal vez hacer corridas más cortas que solo atraviesen una, dos o tres colonias o que tengan como límite las delegaciones Allvaro Obregón, Benito Juárez, Cuauhtémoc y Gustavo Madero.

O autobuses, como esos de Reforma, que son más cómodos, para los trayectos más cortos y no ocupar  los lugares de quienes tienen la desgracia de vivir en Ecatepec o los municipios hidalguenses pero trabajan al sur de la Ciudad de México.

Seguramente llegará el día en que haya exenciones  fiscales para quienes contraten solo a personal que viva en zonas aledañas a los puestos de trabajo ¿Pero mientras?

Precisamente la Universidad Autónoma de la Ciudad de México se creó para crear profesionistas tales como ingenieros urbanos que previeran y tuvieran capacidad para solucionar estos infiernos, como el que representa toda la linea 1 del Metrobus entre las cinco y las ocho de la noche. 

Un esguince de primer grado con pronóstico de recuperación de tres semanas fue el saldo provisional del accidente que pudo haber sido peor. Demandar a la Ciudad fue uno de los consejos que más recibí.

Prefiero que con el altísimo presupuesto que tiene la Ciudad de México, se destine una cantidad suficiente para que alguien piense soluciones y las ponga en práctica a la brevedad posible. Poner las estaciones a nivel del piso; reducir la longitud de las líneas y permitir el transbordo, añadir un carril exclusivo para bicitaxis; abrir un concurso de ideas para el transporte en la avenida más larga del mundo; hacer un segundo piso para el metrobus (por favorcito no se lo vayan a concesionar a OHL y otras empresas ligadas a la extrema derecha y al fascismo que para eso tenemos ICA) hacer un mini metro elevado o subterráneo que cubra parte del trayecto o abrir un concurso a compañias francesas o coreanas para crear un aerobús.

Lo que sea, pero rápido por favor. La Ciudad no aguanta más el infierno del metrobus a Indios Verdes de las 6:30 de la tarde.

Con afecto ciudadano

Ramsés Ancira



sábado, 21 de mayo de 2011

Los ataques a la UACM y la complicidad de la ALDF

Publicado en Forum en Línea, dirigido por Eduardo Ibarrra Aguirre



Razones de la agresión contra la UACM


José Enrique González Ruiz




Educar para liberar o instruir para someter. He ahí el dilema.


Se soltó la jauría


Se desató una tormenta de denuestos sobre la Universidad Autónoma de la Ciudad de México, a partir de la publicación de un documento que aparenta ser un balance de las actividades de esa institución, que está cumpliendo diez años de funcionamiento a contraflujo del modelo neoliberal dominante. El embate se dirigió lo mismo a profesores y estudiantes de la institución, que al Instituto de Enseñanza Media Superior (IEMS) y a quien propició desde el gobierno su creación: Andrés Manuel López Obrador. Van algunos ejemplos:

1. El secretario de la Comisión de Educación de la Asamblea Legislativa del DF, Juan Carlos Zárraga afirmó que “el modelo académico que usa el IEMS no promueve la excelencia académica y da a los estudiantes una pésima preparación…” (El Universal, 30 de marzo del 2011, sección C, página 1. Esta información se combinó con la calificación de que quienes se titulan en la UACM forman parte de “un grupo privilegiado”).

2. Laura Herrejón, escribió en El Universal el 18 de abril del 2011 que la UACM “…fue creada con el sello inconfundible del populismo demagógico que caracteriza al ‘rayito de la esperanza’, mejor conocido como el ‘mesías tropical’”. Con esa base, puso entre comillas a la “universidad” y la calificó como “Un Fraude Monumental”.

3. René Avilés Fabila afirma que la UACM “nunca fue un proyecto académico, era una maniobra política. Pero ahí está y es la esperanza de miles de jóvenes (Crónica). Al menos se conduele que los pobres jóvenes que cursan sus estudios en esta institución.

4. Otto Granados, quien tal vez se considere hijo putatitvo de Jesús Reyes Heroles, dijo que la UACM se autodenomina universidad y acusó a quien esto escribe de haber amenazado a su etílico héroe (Crónica, abril del 2010).

5. En un artículo convertido en cartel que se difundió ampliamente por la UACM, Marcelino Cereijido tildó de “analfabetas científicos” a quienes no compartimos los métodos de la doctora Orozco. Otros “científicos duros” nos quieren impresionar con las credenciales, pero nosotros sabemos que Obama es Premio Nobel de la Paz y que eso no le ha impedido ensangrentar países al declarar guerras y bombardear poblaciones.


Lo que espanta a los conservadores


Tanta saña contra una casa de estudios que se esfuerza por construir un proyecto alternativo no es gratuita; se debe a que realiza sus tareas conforme a una orientación pedagógica liberadora.

La Ley de la UACM se pronuncia porque la educación superior llegue a todos los y las jóvenes de la capital, dando “apoyo preferente a quienes tienen mayores dificultades para satisfacer sus necesidades educativas, sin prejuzgar acerca de méritos”, porque “el sistema educativo ha funcionado en muchos casos, como un instrumento de reforzamiento de las diferencias sociales” (Exposición de Motivos, punto 1, párrafo 8). Este pronunciamiento define claramente una vocación democrática, que contraría los postulados de la corrientes neoliberal hegemónica, que considera que el examen de admisión –aplicado incluso por instancias externas de carácter privado es el instrumento idóneo para seleccionar a los estudiantes.

En la UACM, la autonomía se concibe como un autogobierno en términos del artículo 3º constitucional, y tiene los siguientes propósitos: “a)… la exclusión de los intereses ajenos (y)… un ejercicio pleno de la libertad de pensamiento… fundamentado en la crítica…; b) garantizar que la institución cumpla con sus responsabilidades con los más altos niveles académicos y con genuino sentido social, brindando asimismo otros servicios útiles a su comunidad; y c) administrar su patrimonio y recursos” (Exposición citada, punto 2 párrafo7).

Asumir plenamente el carácter público de la UACM, según la ley significa dar cabida a todos, “independientemente de cualquier singularidad social o económica… donde no hay diferencias, donde se eliminan las circunstancias que dentro de las propias instituciones han venido acentuando las desigualdades” (Exposición, punto 3, párrafo 6).

Como proyecto innovador, el de la UACM no se guía exclusivamente por criterios de orden cuantitativo, sino también cualitativo. Esto debe tomarse en cuenta al aplicar “criterios modernos de diseño curricular” e instaurar “sistemas de evaluación eficaces y confiables…” (Exposición, punto 4 párrafo 2).

A los estudiantes, la ley los considera “agentes activos de su proceso educativo”, que tienen el deber de “asumir la responsabilidad de formarse una cultura propia”. No son seres pasivos ni dependientes (Exposición, punto 7 párrafo 2).

Es éste, en resumen, el modelo educativo que ha sido satanizado por las derechas de todos los partidos políticos oficializados.


Ni desastre, ni fraude académico, ni pantano


La primera manifestación de la agresión fue un acuerdo de la Comisión de Educación de la ALDF que posibilita la reelección de la rectora y la autoriza para contratar personal de confianza. Esta descarada violación a la autonomía despertó un gran descontento entre los uacemitas, que se movilizaron para echar abajo esa maniobra.

Luego se levantó un coro de intelectuales orgánicos del poder, que aprovecharon la coyuntura para volver a externar sus odios contra todo lo que no se alinee con el neoliberalismo. Se valieron de las declaraciones de la rectora, que pusieron por el suelo a la UACM. No se tuvo el cuidado de encubrir las condenas en medio de algunas alabanzas, como hicieron Jesús Reyes Heroles cuando convocó a la “revolución educativa” mandatada por el Banco Mundial, y Jorge Carpizo en su célebre documento Fortalezas y debilidades de la UNAM.

La perfección sólo existe en la mente de las personas, de modo que sería absurdo pedírsela a la UACM. Pero es una creación valiosa que debe ser fortalecida con trabajo de sus integrantes y con respaldo externo de parte de quienes coinciden con sus objetivos liberadores.

Una kathedra en un minuto

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